1. Tratamiento
Ante la sospecha de un episodio de cistitis, es imprescindible consultar con un médico, ya que el tratamiento de un episodio agudo de cistitis se basa en la prescripción de un antibiótico, de los que existen una gran variabilidad de dosis, pautas y duración. Los antibióticos son compuestos químicos que combaten la reproducción de las bacterias, su persistencia en el organismo y su viabilidad. Actualmente las pautas de tratamiento han disminuido su duración, existiendo opciones terapéuticas efectivas que se administran en dosis única, asegurando así el cumplimiento terapéutico.
2. Prevención
Un alto porcentaje de mujeres presentan más de 2 episodios de cistitis al año, por lo que deberían considerar medidas que aumenten las defensas naturales y disminuyan la probabilidad de colonización por parte del bacilo E. coli.
Las medidas útiles para disminuir la probabilidad de presentar cistitis son aquellas que potencian los mecanismos de defensa contra la infección, básicamente el correcto vaciado vesical, el pH ácido del medio vaginal y la orina, el manto graso normal de la piel genital y la presencia de bacterias normales de la flora vaginal. Entre ellas se encuentran:
- Tomar mucha agua (entre 1,5 y 2 litros al día) para ayudar a eliminar las bacterias presentes en la orina al ser arrastradas mediante el chorro miccional.
- Realizar micciones más frecuentes, aproximadamente cada 3-4 horas, y eliminar totalmente el contenido de la vejiga en cada micción. El estancamiento de la orina es el medio ideal para que los gérmenes se multipliquen.
- Realizar una limpieza correcta de la zona genital después de evacuar, siempre de adelante hacia atrás, y evitar el lavado de la piel genital con jabones que retiren el manto graso de la piel...
- Orinar inmediatamente después de mantener relaciones sexuales. La micción poscoital es imprescindible para prevenir la colonización bacteriana de la vejiga de la mujer.
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